El Consorcio Mexicano de Hospitales ya contaba con trayectoria, reconocimiento sectorial y una red relevante de hospitales privados en México. Su presencia institucional era sólida. Su comunicación digital, sin embargo, todavía no transmitía con la misma fuerza la dimensión de la organización, su actividad, sus relaciones ni el papel que desempeñaba dentro del sector hospitalario.
La comunicación debía evolucionar de una presencia informativa a una plataforma capaz de proyectar liderazgo, fortalecer relaciones y generar nuevas oportunidades para el Consorcio.